¿Por qué por un minuto de cielo nos auto condenamos a vivir un año en el infierno? ¿Por qué queremos hacer encajar lo que no encaja, pegar lo que ya está roto, zurcir lo que ya fue remendado? ¿Por ese toque de dramatismo, que parece ser esencial, hacemos semejantes cosas?

No hay comentarios:
Publicar un comentario